Te acaba de nacer un hijo. Estás agotada. O agotado. O ambos. Las noches no existen, las horas se funden unas con otras, y la idea de salir de casa suena a ciencia ficción.
Y ahora alguien te dice que la ventana ideal para las fotos del recién nacido es de 5 a 15 días.
Lo sé. Parece imposible. Pero funciona. Y te explico por qué.
Por qué la ventana de 5-15 días es tan importante
En esos primeros días, los bebés tienen un don que pierden después: duermen profundamente. Un sueño tan profundo que puedes colocarlos en posiciones artísticas (con total seguridad, por supuesto) sin que se despierten.
Además, mantienen esa flexibilidad natural del útero. Los brazos se pliegan, las piernas se acurrucan, adoptan poses que a partir del mes de vida ya no son posibles porque empiezan a estirarse y fortalecerse.
Y la piel. En esos primeros 15 días, la piel todavía tiene esa textura suave y translúcida que los hace parecer muñequitos de porcelana. Puro.
¿Qué pasa si mi bebé tiene más de 15 días?
No pasa nada grave. Simplemente cambiamos el enfoque. En lugar de poses artísticas con wraps y cestas, hacemos una sesión lifestyle: el bebé en los brazos de mamá, en la cunita, siendo simplemente un bebé que está despierto y mira el mundo con ojos enormes.
Las fotos lifestyle son igual de bonitas. Diferentes, pero bonitas. Lo que cambia es que el bebé estará más activo, más despierto, más difícil de colocar. La sesión será más corta y más espontánea.
¿Cómo preparar la sesión antes del parto?
Reservar durante el embarazo. En la semana 30-36, cuando ya sabes tu fecha probable de parto, llámame. Yo bloqueo un hueco en mi agenda.
Cuando nazca el bebé, me mandas un WhatsApp. Literalmente, un mensaje: "Ha nacido". Con eso basta. Yo te confirmo el día exacto de la sesión (normalmente entre 5-10 días después del nacimiento, dependiendo de cómo estéis).
¿Es seguro para el bebé?
Absolutamente. El estudio está climatizado a 24-26°C. Cada pose se hace con manos de seguridad que luego se eliminan en edición. Nunca se fuerza nada. Si el bebé no quiere esa postura, buscamos otra.
Tengo formación específica en posado seguro de recién nacidos. No todos los fotógrafos la tienen. Pregúntalo siempre.
¿Qué tengo que llevar?
Al bebé, una muda extra, y tu biberón o pecho. Todo lo demás — wraps, mantitas, cestas, diademas, fondos — lo pongo yo. También tengo pañales y toallitas por si acaso.
La sesión dura entre 1.5 y 3 horas. No porque tardemos tanto en hacer fotos, sino porque hacemos pausas para que el bebé coma, se cambie, y se relaje. Sin prisa.


