Trucos para fotos infantiles que salgan bien en Sevilla
Infantil

Trucos para fotos infantiles que salgan bien en Sevilla

Jesús Ruiz15 de enero de 20267 min lectura

Hay una frase que odio en las sesiones de fotografía infantil. La dicen los padres con la mejor intención: «Mira a la cámara. Di patata.» El niño mira. Fuerza una sonrisa. Resultado: foto técnicamente correcta, emocionalmente muerta.

Los niños no mienten. Sus caras cuentan exactamente lo que sienten. Si sienten que les están obligando a posar, eso sale en las fotos.

Hace años dejé de pedir que posaran. Estos son los seis juegos que uso en reportajes de fotografía infantil en Sevilla para que las fotos salgan como tienen que salir.

El juego de pillar al fotógrafo

Les digo que tienen que intentar tocarme antes de que yo les haga una foto. Corren, se ríen, tienen los ojos brillantes. Yo disparo en ráfaga. De 30 fotos, 4 o 5 son perfectas. Las demás están movidas o fuera de encuadre. Pero esas 5 valen la sesión entera.

Funciona desde los 3 hasta los 9 años. Por encima de esa edad el juego cambia, pero la idea es la misma: que la cámara desaparezca del foco de atención.

El secreto susurrado

Me acerco, muy cerca del oído, y susurro algo absurdo. «Los elefantes son muy buenos cocineros.» Levanto la cámara inmediatamente después. La cara de perplejidad y la risa que viene sola son exactamente lo que estoy buscando en un reportaje infantil.

El concurso de la cara más fea

Funciona especialmente bien con niños de 4 a 8 años. Les pido la mueca más horrible que puedan hacer. Se lo toman muy en serio. Luego, sin previo aviso: ahora la cara más bonita del mundo. En ese microsegundo entre la mueca y la sonrisa genuina está la mejor foto del día.

La misión secreta

Para niños de más de 6 años: les doy una misión fotográfica. Tienen que encontrar tres cosas de color azul en el parque. Mientras las buscan, los fotografío desde lejos, completamente absortos, sin ser conscientes de la cámara. Eso es fotografía infantil natural.

El juego de las estatuas en movimiento

Cuándo bailo yo, ellos bailan. Cuándo paro yo, ellos paran. Hago que repitan mis movimientos absurdos. Las fotos en el momento exacto del stop tienen esa expresión de concentración mezclada con diversión que es imposible de pedir.

No insistir cuando no quieren

Cuándo un niño dice «ya no quiero más fotos», paro. Dos minutos de descanso sin cámara, haciendo lo que ellos quieren, es lo que necesitan para volver con energía nueva.

Forzar una sesión de fotografía infantil cuando el niño está agotado no funciona. Las fotos de niños cansados son inconfundibles. Prefiero terminar con 40 fotos buenas que con 200 que no sirven.

Qué diferencia una sesión de fotografía infantil bien hecha

La diferencia entre fotos que parecen posadas y fotos que parecen momentos reales no está en el equipo ni en la localización. Está en si el fotógrafo entiende cómo funcionan los niños. Los niños no posan: juegan. Un buen reportaje infantil los retrata mientras juegan.

En Sevilla tengo localizaciónes favoritas para fotografía infantil: el Parque de María Luisa (avenidas con luz filtrada, espacio para correr), el Parque del Alamillo (menos turístico, más natural) y cualquier parque de barrio cuando la sesión es de familia.

Los bebés son diferentes

Con bebés de menos de 18 meses los juegos no funcionan igual. El secreto es otro: luz correcta, timing justo después de comer y temperatura ambiente cómoda. Merece su propio artículo.

¿A qué edad se puede hacer una sesión de fotografía infantil?

Desde recién nacido. A partir de los 6 meses la sesión ya permite más movimiento. Entre 2 y 8 años es cuando los juegos funcionan mejor. Por encima de los 8 años los niños entienden la cámara y se puede trabajar de otra manera.

¿Cuánto dura una sesión de fotografía infantil?

Entre 45 minutos y 90 minutos dependiendo de la edad del niño. Los niños pequeños se agotan antes. Una sesión más corta bien aprovechada siempre es mejor que una larga con el niño agotado en la segunda mitad.

¿Dónde hacéis las sesiones de fotografía infantil en Sevilla?

En exterior en Sevilla (Parque de María Luisa, Parque del Alamillo, jardines del barrio) o en interiores con luz natural. La decisión depende de la edad del niño, el tiempo y el resultado que buscáis.