Tu bebé ha crecido. Ya no es ese recién nacido que dormía 20 horas al día. Ahora se sienta, sonríe, agarra cosas, y tú quieres inmortalizar esa etapa antes de que pase (porque pasa volando).
Y la duda es: ¿le llevo al estudio o hacemos las fotos en el parque?
Estudio: control total
Lo bueno: La luz es perfecta siempre. No dependes del tiempo. No hay viento, frío, calor ni mosquitos. El fondo es limpio y el bebé es el protagonista absoluto. Ideal para sesiones temáticas (Smash Cake, Navidad, Pascua).
Lo menos bueno: Es un entorno nuevo para el bebé. Algunos niños se sienten extraños al principio y necesitan 15-20 minutos para relajarse. Otros se adaptan al momento.
Mejor edad: A partir de los 4-5 meses (cuando se sientan solos) hasta los 3 años.
Exterior: magia natural
Lo bueno: El bebé está en un entorno estimulante. Toca la hierba, mira las hojas, gatea por el suelo. Las fotos son espontáneas, con movimiento, con vida. La luz del atardecer en Sevilla es un regalo que no se puede replicar en estudio.
Lo menos bueno: Dependes del tiempo. Si llueve o hace 42 grados (esto es Sevilla), toca reprogramar. Además, los bebés muy pequeños (menos de 6 meses) se agotan rápido en el exterior.
Mejor edad: A partir de los 8-9 meses (cuando gatean o caminan).
Mi recomendación según la edad
0-5 meses: Estudio. El bebé necesita temperatura controlada, superficie blanda, y no tiene movilidad para explorar un parque.
6-12 meses: Estudio o exterior, depende de la época del año. Si es primavera u otoño, exterior. Si es verano o invierno extremo, estudio.
1-3 años: Exterior. Los niños de esta edad necesitan moverse, correr, explorar. Meterlos en un estudio es pedirles que se queden quietos, y eso no va a pasar.
¿Y si no puedo decidir?
Hacemos las dos. Algunos de mis packs incluyen una parte en estudio (fotos cuidadas, fondos bonitos) y otra parte en exterior (fotos espontáneas, luz natural). Lo mejor de ambos mundos.
Contacta conmigo y te oriento según la edad de tu bebé, la época del año y lo que buscas.


