Cómo mejorar tus fotos de LinkedIn (y por qué el selfie ya no vale)
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Cómo mejorar tus fotos de LinkedIn (y por qué el selfie ya no vale)

Jesús Ruiz2 de marzo de 20265 min lectura

Abre LinkedIn ahora mismo. Mira tu foto de perfil. ¿Es un selfie? ¿Es una foto recortada de una boda? ¿Es una foto de hace 8 años?

Si has dicho sí a cualquiera de esas preguntas, este artículo te interesa. Tu foto de LinkedIn es la primera impresión que muchos clientes van a tener de ti.

El problema del selfie

1. La distorsión facial. El gran angular del móvil agranda la nariz y achata las orejas.

2. La iluminación. La luz del baño genera sombras bajo los ojos y brillos en la frente.

3. El fondo. Una pared con gotelé grita "esto lo he hecho en 3 segundos".

Lo que funciona en un retrato de LinkedIn

Fondo limpio: neutro, sin distracciones. Un gris, un azul oscuro, una pared blanca lisa.

Luz lateral suave: una ventana grande o un flash con softbox. Luz que modele tu cara sin crear sombras duras.

Expresión: no la sonrisa forzada. Tampoco la cara seria de pasaporte. Algo intermedio: lo que yo llamo "cara de persona que sabe lo que hace".

Ropa: lo que te pondrías para ir a una reunión con un cliente importante. Ni más, ni menos.

¿De verdad merece la pena pagar por una foto de LinkedIn?

Los perfiles con foto profesional reciben 14 veces más visitas que los que no la tienen. Y los que tienen una BUENA foto reciben el triple de mensajes.

Si tu negocio depende de que te contacten, una foto de 150€ puede ser la inversión con más retorno de tu año.

¿Cómo es la sesión?

En mi estudio: 30 minutos. Probamos 2-3 fondos, 2 cambios de look si quieres, y sacamos entre 50 y 80 fotos. De esas, eliges las que más te gusten, las edito, y tienes tu foto lista en alta resolución.